Cuento Corto | A través del espejo | [ESP/ENG] | Through the mirror

A través del espejo

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No tengo claro el momento exacto en el cual perdí la consciencia, lo último que recuerdo es mi reflejo a través de cientos de espejos que se encontraban a mi alrededor. Luego, de forma bastante sicodélica, mi imagen se fue deformando, ya no era yo, era solamente un ser que lograba observarme con muchos más ojos de los que tiene el pavo real en su cola. La oscuridad llego, la niebla se apodero del atrio especular, y el frio adormeció mi cuerpo sin ningún tipo de contemplación. La vida se tornó extraña, los sentimientos eran todos nuevos y las sensaciones me hacían creer pertenecer a un mundo que mi imaginación no había creado nunca. No había forma alguna de estar más perdido.

Al despertar, necesitaba una cura para una herida que podía sentir pero no encontrar, no era tangible, perceptible, era mucho más que un agudo dolor, se lograba expandir por varias zonas de mi cuerpo, y aunque no se notara, mi mente estaba plenamente consciente de lo que sentía. Los pensamientos en mi cabeza pasaron mucho más rápido de lo habitual, no fue fácil habituarse al nuevo lugar donde me encontraba, el concepto de realidad se había distorsionado a tal punto que, aun utilizando los cinco sentidos humanos, tomo cierto tiempo en poder entender nuevamente lo que la vida significa, hasta que pude constatar mi existencia propia.

Un leve mareo me acompaño por unas cuantas horas, al levantarme me costó un poco poder coordinar mis movimientos y mantener el equilibrio. El piso era bastante helado, su tonalidad era extraña, un azul tan profundo como el mar pero a la vez tan oscuro como las noches de verano que solía vivir en la casa de mi abuelo. Luego de varios intentos conseguí mantenerme en pie sin tantos tropiezos, no entendía absolutamente nada de lo que estaba sucediendo a mí alrededor, no podía dejar de mirar cada rincón de aquel extraño lugar.

A lo largo y ancho de los límites de mi horizonte podía observar el crecimiento de gigantescos y afilados cristales azules oscuros hacia todas las direcciones. Parecía que el lugar entero estaba lleno de vida, o que lo movía alguna fuerza sobrenatural gobernaba los movimientos constantes que hacían los cristales. El sonido emitido era realmente molesto. Me atreví a tocar uno de esos cristales, y a pesar de que solo toque unos pocos, me pude percatar que no todos estaban a la misma temperatura.

En este punto, no podía evitar pensar en mi familia, en cada una de las discusiones que tuve con ellos cuando decidí seguir el camino policía como profesión, cada una de las advertencias de mi madre y sus consejos para que siempre estuviera protegido, sin importar lo que pasara. El recuerdo de mi abuelo, y la infancia que compartí con, en donde aprendí a ver la justicia con otros ojos; me hacia entender que era inevitable que siguiera sus pasos, y que estaba acá porque algún día quise buscar la felicidad en una profesión que realmente me llenaba como ser humano. No había lugar para ningún tipo de arrepentimiento, lamentos, o reflexiones.

No sabía cuánto tiempo tenia, y aun me costaba respirar. Saque la navaja que me regalo mi abuelo y me preparé por si alguien me fuera atacar. Sentí una gran rabia conmigo mismo. Fui realmente estúpido al no darme cuenta que Speculum ya me había descubierto, y como un idiota seguí sus pasos hacia el matadero, fui el ratón perfecto para una trampa compleja que me trajo al lugar más taciturno y perturbador que he visto en mi vida. Decidí seguir caminando, sin importar el punto de origen.

En cada uno de los cristales podía ver mi reflejo, era como si cada uno de los espejos que tenía en aquel amplio salón se hubiese transformado en esta extraña manifestación de materia. Luego de unos treinta minutos de caminata, las dudas existenciales, esas que logran perturbar lo suficiente la psique, no tardaron en llegar a mi mente. No era descabellado pensar que estaba muerto, y que estaba viviendo en una realidad creada por mi cerebro que en este instante estaba muriendo, de un disparo quizá, haciendo que mi sangre fluya por debajo por cada uno de los soportes de los espejos. Quizá estaba viviendo ese famoso escenario de la luz al final del túnel, después de todo nadie sabe muy bien como es, ni si en él existen estos cristales.

No tengo una clara percepción de la realidad. Pude haber terminado con un algún desorden mental debido al estresante trabajo que tenía en la agencia. Es posible que no me diera cuenta cuando ingresara al psiquiatra, o tal vez sí, pero lo olvide y en estos momentos, estoy viviendo uno de esos episodios de alucinaciones y el doctor se acerca apresurado por el pasillo para sedarme como lo hace regularmente, hasta que la historia se repita, día tras día, sin salvación alguna. Speculum pudo haber sido creado por mi mente. No lo sé.

El sonido que emitían los cristales al moverse era cada vez más insoportable, infundía miedo en mi interior. La oscuridad en todo el lugar comenzó a disminuir de manera apresurada, no hice nada más que seguir caminando y agarrar fuertemente la navaja. A pesar del frio, no paraba de sudar, sentía mi corazón latir como nunca antes, y el sentimiento de miedo que había sentido en diferentes momentos de mi vida, ahora había salido de mi. Era extraño, pero el miedo que sentí en ese momento, me rodeaba, casi físicamente, estaba fuera de mí, arropándome, sofocándome, haciéndome desear estar muerto y atravesando aquel valle sombrío de soledad y terror. Cuando ya estaba preparado para morir por sed, hambre o frio, me asomo por una de las grietas que al frente. Fui ingenuo y no entendí que lo peor aún estaba por venir, definitivamente no estaba solo en este lugar, y mi muerte estaba más cerca de lo que presentía.

Gracias por leer.


English Version:

Through the mirror

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The last thing I remember is my reflection through hundreds of mirrors that were around me. Then, in a quite psychedelic way, my image was deformed, it was no longer me, it was only a being that could observe me with many more eyes than the peacock has on its tail. The darkness came, the fog seized the specular atrium, and the cold numbed my body without any kind of contemplation. Life became strange, the feelings were all new and the sensations made me believe that I belonged to a world that my imagination had never created. There was no way to be more lost.

When I woke up, I needed a cure for a wound that I could feel but not find, it was not tangible, perceptible, it was much more than a sharp pain, you could expand to several areas of my body, and even if you did not notice, my mind was fully aware of what I was feeling. The thoughts in my head passed much faster than usual, it was not easy to get used to the new place where I was, the concept of reality had been distorted to such an extent that, even using the five human senses, it took some time to be able to understand again what life means, until I could verify my own existence.

A slight dizziness accompanied me for a few hours, when I got up it took me a little bit to coordinate my movements and maintain the balance. The floor was quite icy, its tonality was strange, a blue as deep as the sea but at the same time as dark as the summer nights I used to live in my grandfather’s house. After several attempts I managed to stay on my feet without so many stumbles, I did not understand absolutely anything of what was happening around me, I could not stop looking at every corner of that strange place.

Along the length and breadth of my horizon limits I could observe the growth of gigantic, sharp dark blue crystals in all directions. It seemed that the whole place was full of life, or was moved by some supernatural force governing the constant movements of the crystals. The sound emitted was really annoying. I dared to touch one of those crystals, and even though I only touched a few of them, I could see that they were not all at the same temperature.

At this point, I couldn’t help but think of my family, every one of the discussions I had with them when I decided to follow the police path as a profession, every one of my mother’s warnings and her advice that I should always be protected, no matter what. The memory of my grandfather, and the childhood I shared with, where I learned to see justice with other eyes; it made me understand that it was inevitable that I would follow in his footsteps, and that I was here because one day I wanted to seek happiness in a profession that really filled me as a human being. There was no room for any kind of repentance, wailing, or reflection.

I didn’t know how much time I had, and I was still having trouble breathing. I took out the knife that my grandfather gave me and I prepared myself in case someone attacked me. I felt a great rage with myself. I was really stupid not realizing that Speculum had already discovered me, and as an idiot I followed his steps to the slaughterhouse, I was the perfect mouse for a complex trap that brought me to the most taciturn and disturbing place I have ever seen in my life. I decided to keep walking, regardless of the point of origin.

In each one of the crystals I could see my reflection, it was as if each one of the mirrors I had in that large room had been transformed into this strange manifestation of matter. After about thirty minutes of walking, the existential doubts, those that manage to disturb the psyche enough, did not take long to reach my mind. It was not unreasonable to think that I was dead, and that I was living in a reality created by my brain that at this moment was dying, perhaps with one shot, causing my blood to flow under each of the mirror supports. Maybe I was living that famous scene of light at the end of the tunnel, after all no one knows very well how it is, nor if there are these crystals in it.

I have no clear perception of reality. I may have ended up with some mental disorder because of the stressful job I had at the agency. I may not have noticed it when I went to the psychiatrist, or maybe I did, but I forgot and right now, I’m living through one of those episodes of hallucinations and the doctor rushes down the aisle to sedate me as he does regularly, until history repeats itself, day after day, with no salvation. Speculum could have been created by my mind. I don’t know.

The sound that the crystals emitted when moving was more and more unbearable, it instilled fear inside me. The darkness all over the place began to diminish in a hurry, I did nothing but keep walking and grab the knife tightly. Despite the cold, I couldn’t stop sweating, I felt my heart beating like never before, and the feeling of fear that I had felt at different times in my life had now come out of me. It was strange, but the fear I felt at that moment surrounded me, almost physically, it was outside of me, tucking me in, suffocating me, making me want to be dead, and crossing that dark valley of loneliness and terror. When I was ready to die of thirst, hunger, or cold, I looked through one of the cracks in front of me. I was naive and didn’t understand that the worst was yet to come, I was definitely not alone in this place, and my death was closer than I felt.

Thank you for reading.


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