Cuento Corto | De nuevo al hospital | [ESP/ENG] | Back to the hospital

De nuevo al hospital

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La semana transcurrió con total normalidad para Frederick, sin embargo a pesar de que actuaba como siempre lo había hecho dentro de la casa familiar en la que viviendo, nunca dejó que el recuerdo de aquella noche saliera de su cabeza, siempre estuvo atento a cualquiera de los detalles que pudiera acercarlo a la verdad. Su objetivo en este momento no era borrar su pasado, ni recordar menos a su padre, muchísimo menos demostrarle su familia que podía ser independiente y no necesariamente trabajando como artista. Su objetivo en este momento era saber quién era esa persona que aquella noche le inyectó un fluido rojo en su torrente sanguíneo, quería saber si esa persona es un allegado, si lo conocía desde antes o si por el contrario se trataba simplemente de un completo extraño.

Necesitaba darse cuenta si la inyección fue un paso determinante para su recuperación súbita, era bastante sospechoso que luego es inyección, al pasar unas cuantas horas, al día siguiente estuviese total y absolutamente recuperado, con pequeños secuelas que fueron desapareciendo con el pasar de los días. Frederick quería a toda costa elucidar quién era y por qué hizo lo que hizo, no hubo manera posible de que Frederick pudiera recordar por cuenta propia los detalles de lo que había pasado esa noche, por lo tanto decidió que lo más adecuado era volver al lugar. Haciendo uso de una técnica que salía utilizar su padre, la llamaba inmersión en el contexto, en la cual se trasladaba algún lugar específico para lograr que su mente accediera a estados, en los cuales no podía acceder estando en otros lugares más “comunes”.

Fred lo utilizaba más que todo para ir a lugares que le proporcionaban la inspiración correcta para realizar obras increíbles, se queda horas y horas sentado esperando, pensando y observando todo a su alrededor cuando de repente una ráfaga inspiración colmaba toda su creatividad y le permitía realizar aquellas majestuosas obras por las que era conocido, fueron esas horas las que realmente lo hicieron un artista famoso. Su padre le había comentado en alguna ocasión que la inmersión en el contexto servirá para muchas cosas además de la inspiración; le permitirá revivir recuerdos, afianzarlos y entenderlos un poco más, es por eso que trataba que su sala de trabajo fuese lo más heterogénea posible, de tal forma que se pudiese adaptar a muchos cambios, todo dependiendo del objetivo, todo dependiendo de a dónde quería llevar su mente…

Habiendo recurrido a estos sabios conocimientos familiares, lo único que tenía que hacer era volver al hospital. Naturalmente no podía volver como un enfermo, ya que su salud había mejorado lo suficiente como para poder salir de ese lugar. Frederick tuvo una idea, así que ese día le pidió permiso a su jefe para que lo dejara salir temprano del taller de carpintería, y de esta forma poder ir al hospital antes de que el sol se ocultase. Al llegar les dijo a las enfermeras que él era uno de los pacientes que había estado allí durante muchos días, pero que necesitaba volver a su habitación, ya que había olvidado documentos de gran importancia debajo del colchón de su cama. Las enfermeras dijeron que era muy probable que la habitación esté siendo ocupada por algún otro paciente, por lo tanto no podría entrar. Frederick le pidió encarecidamente que buscara en los registros recientes para que le confirmara la información acerca de si la habitación estaba vacía o no.

Mientras, una de las enfermeras buscaba, la otra se acercó y le dijo que cada vez que un paciente salía de la habitación, la misma era exhaustivamente limpiada por cada una de las personas que conformaban la división de limpieza, por lo tanto era bastante improbable que dichos papeles se mantuviesen en esa habitación. Frederick le dijo que los había escondido muy bien, incluso debajo de la envoltura del colchón, por lo tanto una limpieza de rutina probablemente no les permitió descubrir el paradero de estos papeles. La respuesta fue lo suficientemente convincente para que las enfermeras lo ayudaran en lo posible a volver a la habitación en donde casi pierde la vida. Luego de unos pocos minutos revisando el registro general del hospital, confirmó que la habitación 327 estaba completamente desocupada, de hecho no había sido utilizada desde hace 2 días. Frederick fingió aliviarse y alegrarse mientras escuchaba atentamente a ambas enfermeras. Muy amablemente se ofrecieron a acompañarlo hasta el tercer piso, y le abrieron la puerta de la habitación 27.

Frederick improvisó un poco, no tenía planeado todo lo que iba a hacer. Se lanzo rápidamente a buscar debajo el colchón, fingiendo estar altamente preocupado por el paradero sus preciados documentos. Las enfermeras ofrecieron ayudarles, pero Frederick no quiso incomodarlas más. De forma bastante cautelosa saco el colchón de la cama y lo coloco inclinado sobre una de las paredes. Se percató de que todavía ambas enfermeras seguían en la habitación, por lo tanto no tuvo otra opción que seguir buscando. Mientras seguía buscando cerraba los ojos, y trataba de concentrarse en los hecho de esa noche, estaba allí en el mismo lugar, los mismo olores, las mismas paredes que fueron testigo de todo. No podía concentrarse si tenía que estar fingiendo buscar algo y mucho menos con dos personas viéndolo fijamente. Introdujo su mano hasta el fondo de la envoltura del colchón, se dio media vuelta, toco su cabeza y fingió caer totalmente inconsciente en el suelo.

Gracias por leer.


English Version:

Back to the hospital

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The week passed with total normality for Frederick, however even though he acted as he always had done inside the family home where he lived, he never let the memory of that night leave his head, he was always attentive to any of the details that could bring him closer to the truth. His goal at this point was not to erase his past, nor to remember his father any less, much less to show his family that he could be independent and not necessarily work as an artist. His objective at this moment was to know who this person was who injected a red fluid into his bloodstream that night, he wanted to know if this person was a close friend, if he knew him from before or if he was simply a complete stranger.

He needed to know if the injection was a determining step for his sudden recovery, it was quite suspicious that after a few hours, the next day he was totally and absolutely recovered, with small sequels that disappeared with the passing of the days. Frederick wanted at all costs to elucidate who he was and why he did what he did, there was no possible way that Frederick could remember on his own the details of what had happened that night, so he decided that the best thing to do was to return to the place. Using a technique that his father used, he called it context immersion, in which he moved to a specific place to bring his mind into states that he could not access in other, more "common" places.

Fred used it more than anything to go to places that provided him with the right inspiration to make incredible works, he would sit for hours and hours waiting, thinking and observing everything around him when suddenly a gust of inspiration would fill all his creativity and allow him to make those majestic works for which he was known, it was those hours that really made him a famous artist. His father had once told him that immersion in the context would serve many purposes besides inspiration; it would allow him to relive memories, strengthen them and understand them a little more, which is why he tried to make his work room as heterogeneous as possible, so that he could adapt to many changes, all depending on the objective, all depending on where he wanted to take his mind…

Having resorted to this wise family knowledge, all he had to do was go back to the hospital. Naturally he could not return as a sick person, as his health had improved enough to leave that place. Frederick had an idea, so that day he asked his boss’s permission to let him leave the carpenter’s shop early, so that he could go to the hospital before the sun went down. When he arrived, he told the nurses that he was one of the patients who had been there for many days, but that he needed to go back to his room, as he had forgotten important documents under the mattress of his bed. The nurses said that it was very likely that the room was being occupied by some other patient, so he would not be able to enter. Frederick urged her to look at recent records to confirm information about whether the room was empty or not.

While one of the nurses was looking, the other came up to her and said that every time a patient left the room, it was thoroughly cleaned by each of the people in the cleaning division, so it was quite unlikely that such papers would be kept in that room. Frederick told her that he had hidden them very well, even under the mattress cover, so a routine cleaning probably did not allow them to discover the whereabouts of these papers. The response was convincing enough for the nurses to help him as much as possible to return to the room where he almost lost his life. After a few minutes of reviewing the hospital’s general register, he confirmed that room 327 was completely unoccupied, in fact it had not been used for 2 days. Frederick pretended to be relieved and happy as he listened carefully to both nurses. They very kindly offered to accompany him to the third floor, and opened the door to room 27.

Frederick improvised a little, he hadn’t planned everything he was going to do. He rushed to look under the mattress, pretending to be highly concerned about the whereabouts of his precious documents. The nurses offered to help them, but Frederick didn’t want to bother them anymore. Quite cautiously he took the mattress out of the bed and placed it leaning against one of the walls. He noticed that both nurses were still in the room, so he had no choice but to keep looking. As he kept looking he closed his eyes, and tried to concentrate on the events of that night, he was there in the same place, the same smells, the same walls that witnessed it all. He could not concentrate if he had to be pretending to look for something, let alone with two people staring at him. He reached down into the mattress cover, turned around, touched his head, and pretended to fall to the floor unconscious.

Thank you for reading.


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