Cuento Corto | El dibujo del rostro | [ESP/ENG] | The drawing of the face

El dibujo del rostro

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Esa misma noche todos se fueron a dormir al mismo tiempo, ninguno abandonó la discusión acerca de la bestia simétrica hasta agotar la existencia de todas las ideas del grupo. A pesar de no haber llegado a alguna conclusión única, pudieron pensar lo suficientemente como para tener una idea más clara de lo que significo cada uno de los ataques fallidos que realizaron en el laberinto. No había espacio para arrepentimientos, ya las víctimas estaban muertas y enterradas, y ninguna modificación actual puede devolverles la vida, lo único que quizá pudiera hacer que su última misión haya valido la pena, es destruir a la bestia simetría que estaba habitando el laberinto, de esta forma, los soldados caídos, serian recordados como héroe que dieron su vida en pro de destruir un enemigo poderoso, serian recordado con los mismos honores que sus colegas del pasado.

Frederick se quedó un rato dando vueltas por el vestíbulo del castillo, solía hacerlo cuando estaba muy nervioso, estresado, o con alguna fuerte preocupación sobre sus hombros. Había estado recordando el sueño que le había narrado Jonas, estaba entendiendo las analogías de lo que el subconsciente de Jonas le mostro, con la posible realidad de la bestia simétrica. Desde niño, había sido bueno con el arte, era una habilidad instintiva, con la cual no tenia que utilizar mucho de su mente, lo hacía natural, sin pensar demasiado, pero sintiendo en cada trazo una gran pasión por lo que estaba dibujando. Esta vez intento dibujar la bestia, a pesar de no haber estado en el laberinto últimamente, los relatos de los agentes sobrevivientes le servían como guía para poder hacerse una idea en su mente de la posible apariencia física de la criatura. Fue directo a una de las oficinas del templo, luego busco una hoja de pergamino limpia y grande.

En una de las gavetas estaba guardada una caja de carboncillo, algunos de ellos ya estaban rotos, pero Frederick solo necesita un pequeño trozo, con el cual sería suficiente para plasmar el posible rostro del enemigo que tanto le ha amargado la vida a él y a todo el templo. Las líneas generales la realizo bastante rápido, los tentáculos no fueron problema alguno. Prefirió dibujar a la bestia en pleno ataque, en ese momento en el cual varios tentáculos más pequeños eran capaces de “nacer” a partir del tentáculo principal, y así sorprender a sus atacantes. Estos tentáculos secundarios eran delgados, bastante largos y dotados de gran habilidad para moverse, pero no la suficiente fuerza como para romper los huesos de sus víctimas.

Todo el dibujo fluía tal cual los tentáculos se movían en el laberinto, hasta que llego a la región donde ambos de los tentáculos principales se unían para llegar a la mente maestra. Nadie había podido ver el rostro de la bestia simétrica hasta los momentos, no había ningún testimonio que pudiera sustentar la representación de Frederick, aun así, evito a toda costa dejar su dibujo incompleto, tenía que colocar algo en ese espacio, sin importar que ese algo fuera extraído de su más profunda imaginación. Fue el momento más tenso y lento del dibujo, lo hacía rosando levemente el carboncillo sobre el papel, haciendo múltiples esbozos del rostro de la criatura. Finalmente sucedió lo que debía suceder por lógica, su imaginación fue sesgada por la realidad, y poco a poco la imagen se fue pareciendo mas a un pulpo gigante de dos tentáculos. La referencia que tenia Frederick de la realidad asociada a una criatura con tentáculos, era naturalmente, un pulpo común y corriente, ponerse a inventar algo nuevo era válido, pero no necesariamente correcto por el hecho de ser diferente.

Muy en el fondo, Frederick sabia que la apariencia de la victima probablemente sea muy diferente a todo lo conocido por el hombre. Se sintió frustrado. La limitación de sus observaciones se hizo evidente en sus trazos, en su resultado final y en el vacío que había terminado teniendo en su mente con su propio dibujo. La esperanza de poder descubrir un poco más acerca de la bestia con base en los testimonios de la víctima, se diluyo al darse cuenta de que no había forma posible de elucidar el rostro de la criatura.

La única forma de hacerlo era dejar que los tentáculos entraran lo suficiente como para que el cuerpo de la misma también lo hiciera. Sería un logro extraordinario en pro de conocer más a la criatura, pero también representaría uno de los peligros más grandes a los que puede estar sometida la humanidad. No valía la pena. Los trazos del rostro de la bestia habían quedado bastante claros, en medio del sentimiento de frustración y rabia, se decidió por afincar lo más fuerte posible esa zona, queriendo reafirmar que él era único rostro creíble que podía plantear en un dibujo. La representación se convirtió en un gran rostro marcado y dos tentáculos asechando a sus víctimas. Era suficiente para esa noche, dejo el dibujo cerca de la ventana, recogió todas sus cosas y guardo el carboncillo en la misma gaveta donde lo había conseguido, excepto por los pequeños trozos que definitivamente ya era inservibles para cualquier otro dibujo.

La noche era fría, se sentía la humedad en el ambiente, así que lo mejor que pudo hacer fue dormir, para quizá distraerse un poco del rostro que no consiguió. Frederick subió lentamente las escaleras del templo, observando como poco a poco las ventanas se iban empañando producto de la creciente humedad del ambiente.

Gracias por leer.


English Version:

The drawing of the face

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That same night everyone went to sleep at the same time, none abandoned the discussion about the symmetrical beast until the existence of all the group’s ideas was exhausted. Although they did not come to a single conclusion, they were able to think hard enough to have a clearer idea of what each of their failed labyrinth attacks meant. There was no room for regrets, the victims were already dead and buried, and no current modification can bring them back to life, the only thing that could perhaps make their last mission worthwhile is to destroy the beast symmetry that was inhabiting the labyrinth, in this way, the fallen soldiers would be remembered as heroes who gave their lives to destroy a powerful enemy, they would be remembered with the same honors as their colleagues of the past.

Frederick spent some time wandering around the castle lobby, he used to do so when he was very nervous, stressed, or with some strong concern on his shoulders. He had been remembering the dream that Jonas had told him, he was understanding the analogies of what Jonas’ subconscious showed him, with the possible reality of the symmetrical beast. Since childhood, he had been good with art, it was an instinctive skill, with which he did not have to use much of his mind, he made it natural, without thinking too much, but feeling in each stroke a great passion for what he was drawing. This time he tried to draw the beast, even though he had not been in the labyrinth lately, the stories of the surviving agents served as a guide to get an idea in his mind of the possible physical appearance of the creature. He went straight to one of the temple offices, then searched for a clean, large parchment leaf.

In one of the drawers was kept a box of charcoal, some of them were already broken, but Frederick only needs a small piece, which would be enough to capture the possible face of the enemy who has so bitter life to him and the entire temple. The general lines I make it quite fast, the tentacles were not a problem. He preferred to draw the beast in full attack, at that moment in which several smaller tentacles were able to "be born" from the main tentacle, and thus surprise their attackers. These secondary tentacles were thin, quite long, and endowed with great ability to move, but not enough strength to break the bones of their victims.

All the drawing flowed just as the tentacles moved in the labyrinth, until it reached the region where both of the main tentacles joined to reach the master mind. No one had been able to see the face of the symmetrical beast until now, there was no testimony that could support the representation of Frederick, even so, he avoided at all costs to leave his drawing incomplete, he had to place something in that space, no matter that something was extracted from his deepest imagination. It was the most tense and slowest moment of the drawing, he did it by slightly pinking the charcoal on the paper, making multiple sketches of the creature’s face. Finally what had to happen by logic happened, his imagination was biased by reality, and little by little the image became more like a giant octopus with two tentacles. Frederick’s reference to the reality associated with a creature with tentacles was naturally an ordinary octopus, to invent something new was valid, but not necessarily correct because it was different.

Deep down, Frederick knew that the appearance of the victim is probably very different from anything known to man. He was frustrated. The limitation of his observations became evident in his strokes, in his final result and in the emptiness he had ended up having in his mind with his own drawing. The hope of being able to discover a little more about the beast based on the victim’s testimonies was diluted by the realization that there was no possible way to elucidate the creature’s face.

The only way to do this was to let the tentacles in enough for the victim’s body to do the same. It would be an extraordinary achievement to know the creature better, but it would also represent one of the greatest dangers to which humanity can be subjected. It was not worth it. The traces of the face of the beast had become quite clear, in the middle of the feeling of frustration and rage, he decided to tune the area as strong as possible, wanting to reaffirm that he was the only credible face he could pose in a drawing. The representation became a large marked face and two tentacles stalking its victims. It was enough for that night, he left the drawing near the window, collected all his things and kept the charcoal in the same drawer where he had obtained it, except for the small pieces that were definitely useless for any other drawing.

The night was cold, you could feel the humidity in the air, so the best thing he could do was sleep, perhaps to distract himself a little from the face he didn’t get. Frederick slowly climbed the stairs of the temple, observing how little by little the windows were fogging up as a result of the increasing humidity of the environment.

Thank you for reading.


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