Cuento Corto | El ejército de Ícaro | [ESP/ENG] | The Icarus army

El ejército de Ícaro

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El lago siempre había cumplido una función específica. Era uno de los atractivos más vistosos de aquel pueblo, para los habitantes de este pequeño caserío, el lago no era más que una masa de agua que se encontraba adornando el horizonte de sus paisajes, para ellos no habían utilidad en este lago, ya que la mayoría de los peces que antes habitaban allí, había muerto producto de la contaminación por parte de las Industrias que se habían instalado las orillas. Por este motivo ocasionalmente, se ofrecían paseos en lancha o en pequeños botes improvisada utilizando madera de roble que recolectaban de los árboles adyacentes en el bosque situado a pocos minutos; si bien el largo ofrece muchas ventajas para la población, habían algunas personas que lo consideraron necesario para la comunidad, y lo tomaban como un lugar de tranquilidad y paz que no podían encontrar en ningún otro lugar.

El lago se había convertido entre las nuevas generaciones en uno de los lugares de recreación más concurridos de los fines de semana, por los jóvenes, quienes solían ir a este pequeño lago a pasear por su orilla, observar las aves que volaban por el bosque, y perturbar su equilibrio lanzando piedras al mismo.

Andrés era uno de los chicos mas aventureros de todo el pueblo, nunca había saciado su curiosidad con respecto a la naturaleza, su infancia la dedicó a explorar lugares que para otros niños no tenían absolutamente nada de interesante, exploraba montañas, cuevas y también nadaba en ríos. Sin embargo por motivos de seguridad nunca lo dejaron explorar el lago cuando era niño, por lo tanto ahora que acaba de cumplir 18 años de edad era el momento perfecto para que pudiera explorar el lugar desconocido que lo había intrigado durante tanto tiempo, era el momento indicado para llegar hasta donde nadie había podido llegar y conocer lo que tanto deseaba desde hace tantos años. Andrés tenía un equipo de buceo bastante bueno, a pesar de haberlo usado por muchos años, aun le permitía bucear a varios metros de profundidad, además utilizaba el viejo tanque de oxígeno de su abuelo pescador.

El primer día que entró en el agua, lo hizo en un día bastante soleado, no hubo problema en el descenso, al contrario el agua estaba poco turbia y cristalina, lo cual le permitió bajar bastante fácil. Pudo encontrar muchos objetos interesantes provenientes de las Industrias que hacían vida a las orillas del lago, encontró algunas prendas, algunas monedas, objetos extraños como zapatos, sombreros, cadenas, collares, e incluso un gran caucho de camión. Sin embargo a lo lejos divisó una gran cueva submarina bastante grande, lo suficientemente grande para impresionarlo, ya que en ningún libro de historia local habían descrito que en dicho lado había una fosa tan profunda.

Su curiosidad aumento hasta niveles increíbles y la adrenalina sólo le permitió bajar y seguir bajando, hasta saber que había dentro de la gran fosa, al entrar logró respirar utilizando el viejo tanque de oxigeno, removió algunas rocas que le obstaculizaban el camino y finalmente encontró un cofre bastante brillante y en muy buen estado, no era de madera, era metálico, pero se conservaba perfectamente, sin ningún rastro de óxido, al abrir el cofre se encontró unas grandes alas, las cuales llevo rápidamente a la superficie y se las colocó en sus hombros, había encontrado nada más y nada menos que el tesoro de Ícaro.

Al colocarse las alas, Andrés sintió algo bastante extraño, era un escalofrío que recorrió lentamente su cuerpo, se sintió diferente, más alto, mas fuerte… Se sintió como un gran atleta capaz de realizar las más grandes hazañas. No era fácil para el asimilar lo que estaba sucediendo, simplemente dejo que su instinto y curiosidad tomaran el control de la situación y lo condujeran a un buen destino.

Las alas que había encontrado eran realmente vistosas, parecían tener plumas de oro puro, sin embargo para Andrés, esto no era nada pesado, incluso el viento podía moverlas sin ninguna dificultad. El tono dorado de sus alas, podía cambiar en función de la luz incidente, verlas de lejos o de cerca, era un espectáculo luminoso que cualquier ser humano querría ver, era la magia hecha luz y las alas míticas hechas realidad. Ahora su nuevo portador estaba totalmente listo para emprender su primer viaje por los cielos.

Para Andrés no fue nada difícil despegar la primera vez, era como si lo hubiese hecho toda la vida, al tener las alas cualquier podía volar, no ameritaba entrenamiento ni ninguna habilidad especial, lo hacía falta tenerlas y confiar en ellas. Al principio voló a baja altura, pero al acercarse al caserío, decidió volar un poco más alto para evitar que pudieran verlo. Era un sueño hecho realidad para él, tenía la posibilidad de hacer lo que más le gustaba: explorar, de una forma segura eficiente y con mucho alcance, volando.

Luego de toda una tarde de intenso vuelo, decidió volver a la superficie para descansar un poco, fue allí cuando se dio cuenta que ese día había firmado un pacto para toda la vida con el tesoro que había encontrado. Había sido víctima de aquellas alas, alas que jamás se iba a poder quitar de sus hombros, ahora estaba condenado hasta su muerte a vagar por los cielos. No podía volver a su caserío, a menos que quisiera ser sacrificado por los integrantes de su comunidad, quienes al verlo pensarían que es un demonio, o algún brujo que deba ser quemado. Su vida había cambiado para siempre, había cambiado la superficie por las nubes, el agua por la humedad, y los pasos por el movimiento de sus plumas doradas. Era muy difícil predecirlo, pero el tesoro de Ícaro conllevaba responsabilidades para quien quisiera poseerlo. Para Andrés, significo el sacrificio de toda su vida, aun así, lo asumió de la mejor manera, al pasar algunos años, logró convertirse en una gran creatura que revoloteaba por los cielos en busca de su nuevo objetivo. Se había alistado a la interminable lista de discípulos de Ícaro.

Gracias por leer.


English Version:

The Icarus army

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The lake had always fulfilled a specific function. It was one of the most striking attractions of that village, for the inhabitants of this small hamlet, the lake was just a body of water that was adorning the horizon of their landscapes, for them there was no use in this lake, since most of the fish that once lived there, had died as a result of pollution from the industries that had been installed on the shores. For this reason, boat rides or small makeshift boats were occasionally offered using oak wood collected from adjacent trees in the forest just a few minutes away; while the length offers many advantages for the population, there were some who considered it necessary for the community, and took it as a place of tranquillity and peace they could not find anywhere else.

Among the new generations, the lake had become one of the busiest weekend recreation places for young people, who used to go to this small lake to walk along its shore, watch the birds flying through the forest, and disturb its balance by throwing stones at it.

Andrés was one of the most adventurous kids in the whole town, he had never had enough of his curiosity about nature, his childhood was dedicated to exploring places that for other children had absolutely nothing interesting, he explored mountains, caves and also swam in rivers. However, for safety reasons he was never allowed to explore the lake as a child, so now that he had just turned 18 it was the perfect time for him to explore the unknown place that had intrigued him for so long, it was the right time to get to where no one had been able to go and get to know what he had wanted so much for so many years. Andres had quite good diving equipment, even though he had used it for many years, it still allowed him to dive several meters deep, and he also used his grandfather fisherman’s old oxygen tank.

The first day he entered the water, he did it on a very sunny day, there was no problem in the descent, on the contrary the water was not cloudy and crystal clear, which allowed him to descend quite easily. He could find many interesting objects coming from the Industries that made life on the shores of the lake, he found some clothes, some coins, strange objects like shoes, hats, chains, necklaces, and even a big rubber truck. But in the distance he saw a large underwater cave, big enough to impress him, since in no local history book had they described that on that side there was such a deep pit.

His curiosity increased to incredible levels and the adrenaline only allowed him to go down and down, until he knew that there was inside the great pit, when he entered he managed to breathe using the old oxygen tank, he removed some rocks that were blocking his way and finally found a chest quite bright and in very good condition, was not made of wood, it was metallic, but it was perfectly preserved, without any trace of rust, when opening the chest he found some large wings, which he quickly brought to the surface and placed on his shoulders, he had found nothing more and nothing less than the treasure of Icarus.

As he put on his wings, Andrew felt something quite strange, it was a chill that slowly ran through his body, he felt different, taller, stronger… He felt like a great athlete capable of accomplishing the greatest feats. It was not easy for him to assimilate what was happening, he simply let his instinct and curiosity take control of the situation and lead him to a good destiny.

The wings he had found were really showy, they seemed to have pure gold feathers, however for Andrew, this was nothing heavy, even the wind could move them without any difficulty. The golden tone of his wings, could change depending on the light incident, see them from afar or up close, was a luminous spectacle that any human being would want to see, was magic made light and mythical wings became reality. Now its new bearer was fully ready to undertake its first journey through the heavens.

For Andrés it was not difficult to take off the first time, it was as if he had done it all his life, having wings that could fly, it did not merit training or any special skill, it was necessary to have them and trust them. At first he flew at low altitude, but as he approached the farmhouse, he decided to fly a little higher to prevent them from seeing him. It was a dream come true for him, he had the possibility to do what he liked best: explore, in a safe and efficient way and with a lot of reach, flying.

After a whole afternoon of intense flight, he decided to return to the surface to rest a little, it was there when he realized that that day had signed a pact for life with the treasure he had found. He had been a victim of those wings, wings which he would never be able to remove from his shoulders, now he was condemned until his death to wander in the heavens. He could not go back to his farm unless he wanted to be sacrificed by the members of his community who, on seeing him, would think he was a demon, or some sorcerer who should be burned. His life had changed forever, he had changed the surface by the clouds, the water by the humidity, and the steps by the movement of his golden feathers. It was very difficult to predict, but the treasure of Icarus carried responsibilities for whoever wanted to possess it. For Andrés, it meant the sacrifice of his whole life, even so, he assumed it in the best way, after a few years, he managed to become a great creature that fluttered through the skies in search of its new objective. He had joined Icarus’ endless list of disciples.

Thank you for reading.


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