Cuento Corto | El negocio de las flores | [ESP/ENG] | The flower business

El negocio de las flores

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Clayton continuaba con sus estudios de botánica cuando tuvo que hacerse cargo del negocio familiar. Por varios años sus padres y sus hermanos se habían dedicado a la venta de flores en el pueblo donde vivían. El negocio familiar iba más allá, pues su tío tenía un gran terreno en la ciudad vecina, en el cual sembraban distintos tipos de flores que constantemente eran trasladadas para su posterior venta. Clayton tenía una gran experiencia en todo este negocio, pues desde el primer día de su vida había estado rodeado de todo lo que tenía que ver con el negocio. A sus 18 años, había logrado ser testigo de todo el crecimiento del negocio que acababa de cumplir 20 años de antigüedad.

Su padre continuaba bastante enfermo, progresivamente estaba perdiendo la memoria. Al principio, justo después de que le diagnosticaran alzhéimer continuo con su trabajo sin ningún problema, se negaba a convertirse en un mantenido para su familia. Lamentablemente para él y para todos sus seres queridos, la enfermedad nunca se detuvo, continúo avanzando, lenta, pero constantemente. Llego al punto en el cual no recordaba el nombre de ciertas flores comunes, su precio y el color que representaba cada una. Sus acciones dentro del negocio comenzaron a generar pérdidas monetarias y de grandes clientes. Los dos hermanos gemelos de Clayton comenzaron a notar cambios bruscos de humor en su padre, ya no era el mismo, había olvidado hasta su propia personalidad, para convertirse en una persona que solo piensa en el momento, de manera impulsiva, y sin hacer caso de ningún conocimiento obtenido mediante la experiencia previa. Fueron ellos dos los que alertaron a su madre y a Clayton acerca de las limitaciones que estaba teniendo su padre, pero pasaron algunos meses para que se atrevieran a hacer pues no querían reconocer que el día finalmente había llegado y que la enfermedad había podido vencer a su más grande modelo a seguir.

Los días siguientes fueron bastante duros para toda la familia de Clayton. Tuvieron que contratar a una enfermera para que se encargara de los cuidados de su padre. Clayton tenía que dividir muy bien su tiempo para poder ayudar a sus hermanos con el negocio y aun así continuar con sus estudios. Afortunadamente era muy poco lo que le faltaba para finalmente obtener su titulo de botánico. Una tarde, en medio de las limpiezas de rutina que solían hacer los gemelos dentro del local donde vendían las flores, uno de los gemelos encontró una carta escrita por su padre hace unos 2 años. Comenzó a leerla y se dio cuenta que era una especie de testamento muy poco formal que había decido dejarle a su familia. Se la mostró a su hermano, quien se altero un poco al reconocer la letra de su padre, la leyó nuevamente en voz alta, y entendió que era una carta para toda la familia y no algún pedido para un proveedor.

Rápidamente corrió hacia donde estaba su mama y le mostró con gran emoción, y lagrimas en los ojos, unas de las últimas palabras de su padre antes de sucumbir a la terrible enfermedad. La madre de Clayton no sabía de la existencia de esta carta, por lo que se sorprendió bastante de no haberla visto antes. Esa misma noche, en la cena, aprovecho el momento en el que toda la familia estaba reunida para informarles acerca de la existencia de la carta. En primer lugar dijo que quería que la voluntad de su esposo se cumpliera tal cual él lo estipuló, sin importar de que aun estuviese vivo, pues si algo odiaba su esposo era perder el tiempo, odiaba dejar para mañana lo que se puede hacer hoy.

La repartición del negocio y del capital del mismo fue totalmente equitativa para la madre y los cuatro hermanos. El tío de Clayton se comprometió en ese momento a pagar cada una de las porciones de los hermanos si así lo requerían. En una de las notas de la carta, estipulo que el cofre que mantenía escondido en el closet de la habitación matrimonial, debería pasar a manos del hijo primogénito, y que la llave debería ser entregada en conjunto con el cofre, en este caso iría a manos de Clayton ese mismo día. Las llaves del cofre estaban en el poder de su madre, quien le había prometido en reiteradas ocasiones a su esposo que no abriría nunca el cofre al menos que fuese una situación de emergencia. Ella siempre tuvo consciencia de la existencia de aquel misterioso cofre, pero jamás pudo observar el contenido del mismo, pues su esposo le impidió el acceso en reiteradas veces, alegando que solo quería protegerla de ciertos secretos de sus antepasados que no tenían porqué quitarle el sueño a su amada esposa.

Luego de la cena, la madre de Clayton subió a s u habitación con su hijo mayor. Se dirigió directamente al closet de donde saco un viejo cofre de madera. Luego entro al baño de la habitación y salió con un par de llaves en sus manos. Le conto a su hijo todo lo que sabía referente al cofre y le pidió el favor de que no lo abriera en presencia de ninguno de sus hermanos, y que sea lo que sea que encontrara allí debería mantenerlo en secreto. Clayton tomo el sobre entre sus manos y se comprometió a actuar con la mayor prudencia ahora que poseía uno de los mayores secretos de su padre.

Gracias por leer.


English Version:

The flower business

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Clayton was still studying botany when he had to take over the family business. For several years his parents and brothers had been selling flowers in the town where they lived. The family business went further, as his uncle had a large plot of land in the neighboring town, on which they planted different types of flowers that were constantly being moved for sale. Clayton had a great deal of experience in all this business, because from the first day of his life he had been surrounded by everything that had to do with the business. At 18, he had witnessed the growth of the business that had just turned 20 years old.

His father was still quite ill, progressively losing his memory. At first, just after he was diagnosed with Alzheimer’s, he continued to work without any problems, refusing to become a breadwinner for his family. Unfortunately for him and all his loved ones, the disease never stopped, he continued to advance, slowly but steadily. It reached the point where he could not remember the name of certain common flowers, their price and the color that each one represented. His actions within the business began to generate monetary and large customer losses. Clayton’s twin brothers began to notice sudden mood swings in their father, he was no longer the same, he had forgotten even his own personality, to become a person who only thinks in the moment, impulsively, and ignoring any knowledge gained through previous experience. It was the two of them who alerted their mother and Clayton to the limitations their father was having, but a few months passed before they dared to do so, for they did not want to acknowledge that the day had finally come and that the disease had been able to defeat their greatest role model.

The next few days were hard enough for all of Clayton’s family. They had to hire a nurse to take care of their father. Clayton had to divide his time very well so that he could help his brothers with the business and still continue with his studies. Fortunately, he had very little left to do to finally get his botanical degree. One afternoon, in the middle of the routine cleanings the twins used to do inside the flower shop, one of the twins found a letter written by his father about two years ago. He began to read it and realized that it was some sort of informal will that he had decided to leave to his family. He showed it to his brother, who was a little upset to recognize his father’s handwriting, read it again aloud, and understood that it was a letter for the whole family and not some request for a provider.

He quickly ran to his mother and showed her, with great emotion and tears in his eyes, some of his father’s last words before he succumbed to the terrible illness. Clayton’s mother did not know of the existence of this letter, so she was quite surprised that she had not seen it before. That same night, at dinner, she took advantage of the moment when the whole family was together to inform them of the existence of the letter. First of all she said that she wanted her husband’s will to be carried out as he stipulated, no matter if he was still alive, because if there was anything her husband hated it was to waste time, he hated putting off until tomorrow what could be done today.

The distribution of the business and its capital was totally equal for the mother and the four brothers. Clayton’s uncle pledged at that time to pay each of the brothers’ shares if required. In one of the notes of the letter, I stipulate that the chest that I kept hidden in the closet of the matrimonial room, should pass to the hands of the firstborn son, and that the key should be given together with the chest, in this case it would go to Clayton that same day. The keys to the chest were in the possession of his mother, who had repeatedly promised her husband that she would never open the chest unless it was an emergency situation. She was always aware of the existence of that mysterious chest, but she could never observe its contents, as her husband repeatedly prevented her from accessing it, claiming that he only wanted to protect her from certain secrets of her ancestors that did not have to take away his beloved wife’s sleep.

After dinner, Clayton’s mother went upstairs to her room with her oldest son. She went directly to the closet where she got an old wooden chest. Then she went into the bedroom bathroom and came out with a set of keys in her hands. He told his son everything he knew about the chest and asked him to please not open it in the presence of any of his brothers, and that whatever he found there he should keep it a secret. Clayton took the envelope in his hands and pledged to act with the utmost prudence now that he possessed one of his father’s greatest secrets.

Thank you for reading.


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