Cuento Corto | El viaje más largo | [ESP/ENG] | The longest journey

El viaje más largo

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Las luces que debían estar encendidas, así lo estaba, cada uno de los parámetros que el piloto debía revisar antes de emprender el vuelo, habían sido observados con detenimiento al menos unas tres veces. La tripulación estaba completa y lista para una nueva jornada laboral en las alturas. El copiloto también estaba de acuerdo, y la señal de la torre de control de mando era positiva, era el momento de despegar. Era un viaje relativamente largo, desde América hasta Europa, debían cruzar cierta distancia y dada la velocidad que alcanzaba el avión, esto se traducía para cada una de las personas, en unas cuantas horas, aunque para otros este tiempo era mucho mayor, bien sea por lo poco que tendían a disfrutar los viajes, o por lo incomodo que estaban con el miedo que les producía las alturas.

El momento de mayor adrenalina para los pequeño había llegado, esa extraña sensación en el estomago justo cuando el avión despegaba, había llegado a su punto más alto, luego de una breve turbulencia, la paz y serenidad reinó dentro del avión, ya se encontraban a una altura determinada, direccionados a su destino. Había una gran cantidad de nubes, no habían contando con la suerte de tener el cielo despejado y así poder observar los maravillosos países característicos del viaje, estar a miles de metros de altura, permitía obtener panorámicas especiales, en las cuales todas las construcciones humanas eran deducidas a pequeñas piezas sigilosamente colocadas sobre el terreno, parecían juguetes o quizá delicados fragmentos utilizados para crear una maqueta proporcionada, digna de un buen arquitecto.

Luego de que llegaran a estar por encima del océano, era muy poco variante la vista desde el avión, si corrían con suerte, podía divisar a lo lejos un pequeña isla, pero de resto, solo podían observar el azul profundo del inmenso mar en todo su esplendor, las nubes, el cielo azul producto de la dispersión de Rayleigh, y por supuesto, el sol que a lo lejos mantenía vivos los engranajes de la sociedad.

A pesar de que el piloto era bastante experimentado, y éste no estaba cerca de ser uno de sus primeros vuelos, no notó nada extraño en la travesía, al contrario, para él era un vuelo más, que pasaría sin estrés en compañía del copiloto, con el cual también tenía una relación de amistad de algunos años. El copiloto por su parte noto algo extraño en el cielo, las nubes estaban más densas de lo habitual, y en ciertas ocasiones, emitían unos pequeños puntos de luz bastante intensa, era como si tuviesen unos pequeños bombillos incrustados en su nubosidad. Aun así, el piloto le resto importancia a este hecho, y trato de explicarlo con el reporte del clima matutino, el cual predecía cierta probabilidad de precipitaciones con tormentas eléctricas incluidas, así que lo que su amigo observaba no era más que los rayos a lo lejos, y lo indicios de una fuerte lluvia que se aproximaban.

De repente el cielo paso de un color azul brillante, a convertirse en un azul mucho más oscuro, no entendían muy bien lo que pasaba, pero pensaron que quizá se habían sumergido en un gran cumulo de nubes muy densas, nunca les había pasado algo similar, pero trataron de mantener la calma y tranquilizar a los pasajeros que comenzaron a inquietarse. Lamentablemente, el panorama no fue mejoran, pues el azul del cielo poco a poco se torno negro, negro como el color de los vuelos nocturnos, y a pesar de que ambos habían tenido que volar en la noche, lo que estaba ante sus ojos los desconcertaban, ya que sus relojes marcaban poco más del medio día, y no horas de la noche, como se pudiera creer. A este punto la tripulación y los pasajeros cayeron en un estado total de pánico, no había explicación posible a hecho de observar un panorama negro a través de sus ventanas, no había ningún eclipse pautado ni ningún otro fenómeno astronómico similar.

De un momento a otro, el panel de la cabina del piloto emitió la señal de que las turbinas se habían apagado, el motor no estaba funcionando, y los sensores de temperatura y presión empezaron a arrojar mediciones carentes de sentido. A pesar de que sabían que el avión estaba apago, no podían percibir que estaban cayendo, en realidad no sentían nada, ni golpes, ni turbulencias. Las personas se desesperaron aun mas, gritaban, lloraban, rezaban, estaban casi seguro que estaban viviendo los últimos segundos de sus vidas, el piloto solo podía pensar en su familia, en su esposa y su pequeña hija de 9 años que dejó en casa, a quien le prometió llevarle un muñeca nueva comprada exclusivamente para ella en Europa. Las aspiraciones habían terminado para todos, el momento final estaba cerca.

Fue una agonía interminable, que nunca llego a su fin. Pasaron horas hasta que decidieron abrir el avión y observar lo que estaba sucediendo, ya que una caída libre no podía durar tanto. Al abrir el avión, se percataron que estaban en un lugar que escapaba de la razón y lógica del ser humano. Era una especie de océano, donde la luz se movía lenta, muy lenta, cruzaba fronteras inexistentes y reaparecía en lugares inesperados, era un mundo oscuro, pero lleno de luces muy definidas e intensas. Había algunas formas geométricas un tanto distorsionadas, no había un suelo tangible ni ningún límite que pudieran tocar, solo había una gran cantidad incuantificable de espacio y mucha luz comportándose de forma extraña.

Las personas podían caminar aunque no sintieran el cielo bajo sus pies, aunque este andar no siempre los llevaba de forma horizontal, la gravedad no existía, y para un solo camino, tenían infinitas trayectorias posibles, ninguna más probable que otra, no había restricciones. Esta experiencia duro unos minutos, hasta que el miedo se apodero nuevamente de ellos y decidieron regresar a su zona de confort, el avión donde habían llegado. A los pocos segundos de estar dentro, intentaron despegar, lo cual fue todo un éxito. La apariencia negra del mundo donde estaban, se desvaneció poco a poco, mostrando el azul resplandeciente y lleno de vida del que estaban acostumbrados. Consternados y llenos de muchas dudas, regresaron al aeropuerto de partida, ninguno sabía con claridad qué era exactamente ese lugar donde habían estado. Cada uno desembarcó del avión en medio de numerosas miradas, con la expectativa de ser auxiliado por algún familiar o amigo. Unas horas después llega la hija del piloto a ver a su padre, con lagrimas en los ojos solo pudo decirle “Pensé que no te vería jamás, pero regresaste, 47 años después”.

Gracias por leer.


English Version:

The longest journey

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The lights that had to be on, so it was, each of the parameters that the pilot had to check before starting the flight, had been carefully observed at least three times. The crew was complete and ready for a new working day at heights. The co-pilot also agreed, and the signal from the command control tower was positive, it was time to take off. It was a relatively long trip, from America to Europe, they had to cross a certain distance and given the speed that the plane reached, this translated for each person, in a few hours, although for others this time was much longer, either by how little they tended to enjoy the trips, or by how uncomfortable they were with the fear that produced the heights.

The moment of greater adrenaline for the small ones had arrived, that strange sensation in the stomach just when the airplane took off, had arrived at its highest point, after a brief turbulence, peace and serenity reigned inside the airplane, already they were to a determined height, directed to their destiny. There was a great amount of clouds, they had not counted on the luck of having the sky clear and thus to be able to observe the marvelous characteristic countries of the trip, to be to thousands of meters of height, it allowed to obtain special panoramic, in which all the human constructions were deduced to small pieces stealthily placed on the ground, seemed toys or perhaps delicate fragments used to create a proportionate model, worthy of a good architect.

After they arrived to be above the ocean, it was very little variant the view from the airplane, if they ran with luck, I could see in the distance a small island, but of rest, they could only observe the deep blue of the immense sea in all its splendor, the clouds, the blue sky product of the dispersion of Rayleigh, and of course, the sun that in the distance kept alive the gears of the society.

Although the pilot was quite experienced, and this was not close to being one of his first flights, he did not notice anything strange in the crossing, on the contrary, for him it was one more flight, which would pass without stress in the company of the co-pilot, with whom he also had a relationship of friendship of some years. The co-pilot for his part noticed something strange in the sky, the clouds were denser than usual, and sometimes, emitted small points of light quite intense, it was as if they had small bulbs embedded in their cloud. Even so, the pilot gave the rest of importance to this fact, and I try to explain it with the morning weather report, which predicted a certain probability of precipitations with thunderstorms included, so what his friend observed was nothing more than the rays in the distance, and the signs of a strong rain approaching.

Suddenly the sky went from a bright blue to a much darker blue, they didn’t understand very well what was going on, but they thought that perhaps they had submerged themselves in a great accumulation of very dense clouds, something similar had never happened to them, but they tried to keep calm and reassure the passengers who began to get restless. Unfortunately, the panorama did not improve, for the blue of the sky gradually became black, black as the color of night flights, and although they had both had to fly at night, what was before their eyes puzzled them, as their clocks marked little more than midday, and not hours of the night, as one might believe. At this point the crew and passengers fell into a state of total panic, there was no possible explanation for observing a black panorama through their windows, there was no scheduled eclipse or any other similar astronomical phenomenon.

Suddenly, the cockpit panel emitted a signal that the turbines had shut down, the engine was not running, and the temperature and pressure sensors began to produce meaningless measurements. Even though they knew the plane was off, they could not perceive that they were falling, they felt nothing, no blows, no turbulence. The people became even more desperate, screamed, cried, prayed, were almost certain that they were living the last seconds of their lives, the pilot could only think of his family, his wife and his little daughter of 9 years that he left at home, to whom he promised to bring a new doll bought exclusively for her in Europe. The aspirations were over for everyone, the final moment was near.

It was an endless agony, which never came to an end. It took hours before they decided to open the plane and observe what was happening, as a free fall couldn’t last that long. When they opened the plane, they realized that they were in a place that escaped the reason and logic of the human being. It was a kind of ocean, where light moved slowly, very slowly, crossed non-existent borders and reappeared in unexpected places, it was a dark world, but full of very definite and intense lights. There were some somewhat distorted geometric shapes, there was no tangible floor or any limit they could touch, there was only an unquantifiable large amount of space and much light behaving strangely.

People could walk even if they did not feel the sky beneath their feet, although this walking did not always carry them horizontally, gravity did not exist, and for a single path, they had infinite possible trajectories, none more likely than another, there were no restrictions. This experience lasted a few minutes, until fear took hold of them again and they decided to return to their comfort zone, the plane where they had arrived. A few seconds after being inside, they tried to take off, which was a great success. The black appearance of the world where they were, faded little by little, showing the bright blue and full of life of which they were accustomed. Dismayed and full of doubts, they returned to the airport of departure, none of them knew clearly what exactly that place was where they had been. Each one disembarked from the plane in the middle of numerous glances, with the expectation of being helped by a relative or friend. A few hours later the pilot’s daughter arrived to see her father, with tears in her eyes she could only say "I thought I would never see you, but you came back, 47 years later".

Thank you for reading.


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