Cuento Corto | Herida profunda | [ESP/ENG] | Deep wound

Herida profunda

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Cómo era de esperarse, esa primera noche fue una noche insomnio para Frederick, quien difícilmente pudo sacar el recuerdo de su mente de ver el dueño de la casa con sus ojos rojos y enfurecido, tratando de destruir el árbol que había representado el fracaso de su antepasado más memorable. Entendía muy poco lo que estaba haciendo esa noche, pero no se arrepintió de haber salido de su habitación y merodear por toda la granja, ya que sentía que debía conocer muy bien a las personas con las que estaba viviendo como un método de seguridad y protección, aunque en el fondo Frederick sabía lo curioso que era desde niño y las implicaciones que esto había tenido con uno de los peores secretos que tenía su padre

Pasaron varios días y Frederick no se atrevió en ningún momento a hablar con ninguno de los miembros de la familia acerca del incidente de la última noche, la última noche en la que tuvo un insomnio. Se apresuró a buscar trabajo en cualquier lugar del pueblo. Conoció a uno de sus vecinos, el cual trabajaba como carpintero desde hace varios años y le pidió el favor de que le aceptará como ayudante en su taller. Rápidamente el joven carpintero le preguntó si tenía experiencia en el oficio pero Frederick tuvo que ser honesto y decirle que muy pocas veces había utilizado madera, y no con la finalidad que tenían los carpinteros, sino con una un poco más estética, quizás artística. Siempre disimulando el tema y tratando de ocultar sus inicios, tratando de ocultar qué era un artista hijo de otro artista bastante polémico.

El carpintero dudó un poco de aceptarlo o no, pero Frederick había sido bastante simpático con él y en pocos días habían formado una pequeña amistad, no muy profunda, pero si se llevaban bastante bien, por lo que al cabo de dos semanas el carpintero le dijo a Frederick que podía empezar en el taller como aprendiz, uno que luego de eso estaría en un período de prueba para obtener el trabajo de forma formal. Frederick no tuvo ninguna objeción, crítica o sugerencia, estaba feliz de poder comenzar finalmente a desempeñar su nuevo trabajo, el primer trabajo iba a tener en la vida aparte del que solía hacer cuando era niño.

Uno de sus primeras tareas fue aprender a utilizar la sierra, para ello debía cortar trozos de madera de manera bastante precisa y en formas específicas, los cuales luego iban a ser convertidos en muebles y objetos de decoración. Fue bastante difícil al principio, pero logró dominar la técnica para poder picar la madera sin dejar rastros, astillas ni imperfecciones en las uniones. Tras varias horas de arduo trabajo pudo obtener sus primeras piezas, las cuales prontamente el carpintero logró convertir en uno de los muebles de su colección y fue exhibido para la venta el día siguiente. Cuando Frederick pasó por el taller y vio el mueble construido y listo para ser usado se sintió bastante orgulloso de sí mismo, pero también recordó cuando su padre exhibía sus obras de arte ante todo el mundo, por lo tanto a pesar del orgullo que sentía de haber construido el mismo las piezas del mismo, sintió que muy en el fondo una sensación de que era imposible desligarse de los recuerdos que había experimentado cuando se dedicaba al arte como profesión.

En una de esas largas jornadas de trabajo, Frederick estaba un poco cansado y con bastante sueño, ya que había ido a una fiesta del pueblo la noche anterior. Pasó la sierra en uno de los bordes de las piezas de madera y accidentalmente cortó la parte superior de su muñeca, fue una herida bastante pequeña pero la vez era también bastante profunda. El sangrado fue intenso y la alarma del carpintero y de Frederick fue no tardó en llegar.

Rápidamente el carpintero corrió a buscar una venda para impedir que frédéric siquiera perdiendo sangre se la colocó en la muñeca y la apretó fuertemente haciendo un nudo en la parte posterior, mientras tanto le decía que debía ir al médico lo antes posible ya que este tipo de heridas con sierras de gran filo altamente oxidado era susceptible a una infección bastante persistente. Frederick tuvo que salir inmediatamente del taller y fue a la granja del norte a buscar unas cuantas monedas de oro para poder pagarle al médico del pueblo.

El médico no era más que un curandero que se dedicaba a la herbología y la utilizaba en la mayoría de sus remedios naturales, aquellos remedios de orígenes ancestrales que habían pasado como tradición de generación en generación, no sólo en su familia sino los lugares que había visitado, ya que de joven, el médico de la ciudad había viajado por muchos países, era todo un aventurero y en cada una de las paradas, aprovechó para aprender el arte de la medicina natural y la extracción de principios activos procedentes de las plantas, con lo cual se ganó la fama de médico ante toda la comunidad y el respeto luego de haber salvado unas cuantas vidas gracias a sus poderosas mezclas de hierbas. Al ver la herida de Frederick, no pudo evitar hacer mala cara ante la situación, poco a poco fue retirando los pequeños trozos de la venda que aun quedaba adherida a la herida, hasta que finalmente se convenció a si mismo que el panorama no era nada alentador.

Gracias por leer.


English Version:

Deep wound

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As expected, that first night was a sleepless night for Frederick, who could hardly get the memory out of his mind of seeing the owner of the house with his red, angry eyes, trying to destroy the tree that had represented his most memorable ancestor’s failure. He understood very little of what he was doing that night, but he did not regret leaving his room and wandering around the farm, as he felt he had to know the people he was living with very well as a method of security and protection, although deep down Frederick knew how curious he was as a child and the implications this had had on one of his father’s worst secrets

Several days passed and Frederick never dared to talk to any of the family members about the incident of the last night, the last night he had an insomnia. He rushed to look for work anywhere in the village. He met one of his neighbors, who had been working as a carpenter for several years, and asked him for the favor of accepting him as an assistant in his workshop. Quickly the young carpenter asked him if he had experience in the trade but Frederick had to be honest and tell him that he had rarely used wood, and not for the purpose the carpenters had, but with a little more aesthetic, perhaps artistic. Always concealing the subject and trying to hide his beginnings, trying to hide what an artist was, the son of another quite controversial artist.

The carpenter was a little hesitant to accept it or not, but Frederick had been quite nice to him and in a few days they had formed a small friendship, not very deep, but they got along quite well, so after two weeks the carpenter told Frederick that he could start in the workshop as an apprentice, one that after that would be in a trial period to get the job formally. Frederick had no objections, criticisms or suggestions, he was happy to finally start his new job, the first job he was going to have in life apart from the one he used to do as a child.

One of his first tasks was to learn how to use the saw, to do so he had to cut pieces of wood quite precisely and in specific shapes, which were then to be turned into furniture and decorative objects. It was quite difficult at first, but he managed to master the technique so that he could chop the wood without leaving any traces, chips or imperfections in the joints. After several hours of hard work he was able to obtain his first pieces, which the carpenter soon managed to turn into one of the pieces of furniture in his collection and was exhibited for sale the following day. When Frederick passed by the workshop and saw the furniture built and ready to be used, he felt quite proud of himself, but he also remembered when his father exhibited his works of art to the whole world, so despite the pride he felt in having built the pieces himself, he felt deep down a sense that it was impossible to disassociate himself from the memories he had experienced when he was engaged in art as a profession.

In one of those long days of work, Frederick was a little tired and quite sleepy, since he had gone to a village party the night before. He passed the saw on one of the edges of the pieces of wood and accidentally cut the top of his wrist, it was a fairly small wound but the time was also quite deep. The bleeding was intense and the carpenter’s and Frederick’s alarm was not long in coming.

Quickly the carpenter ran to get a bandage to prevent Frédéric from even losing blood, he put it on his wrist and tightened it tightly by tying a knot at the back, meanwhile he was telling him that he should go to the doctor as soon as possible as this type of wound with highly rusty saws was susceptible to quite persistent infection. Frederick had to leave the workshop immediately and went to the northern farm to get a few gold coins so that he could pay the village doctor.

The doctor was nothing more than a healer who was dedicated to herbology and used it in most of his natural remedies, those remedies of ancestral origins that had been passed down as tradition from generation to generation, not only in his family but also in the places he had visited, since as a young man, the town doctor had traveled to many countries, He was quite an adventurer and at every stop he took the opportunity to learn the art of natural medicine and the extraction of active ingredients from plants, earning himself a reputation as a doctor in the eyes of the entire community and respect after saving a few lives thanks to his powerful herbal mixtures. When he saw Frederick’s wound, he couldn’t help but look bad. Little by little, he removed the small pieces of the bandage that were still attached to the wound, until he finally convinced himself that the outlook was not at all encouraging.

Thank you for reading.


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