Cuento Corto | La furia de la reina | [ESP/ENG] | The queen’s fury

La furia de la reina

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A medida que continuaba corriendo me adentraba a un bosque mucho más espeluznante. Los arboles estaban cubiertos con una gran cantidad de tela de araña. La luz del sol difícilmente podía pasar debido a la densidad de estas telas, los arboles de habían tornado grises, y parecían solo albergar a estas gigantes criaturas. Detrás de mi, habían centenares de insectos, solo que no estaba muy seguro si seguían allí por su procesión, o por estarme persiguiendo. Lo cierto es que varias de estas arañas gigantes, si estaban tras mis pasos. Tenían una increíble habilidad para saltar los arboles, con lo que podían sacarme bastante ventaja e intimidarme aun mas.

Estaba absolutamente cansado de correr, necesitaba parar un momento, pero esa simple decisión representaría mi muerte en pocos segundos. Seguí corriendo, mucho más cansado, pero nunca me detuve. Intente a toda costa salir de este extraño bosque minado de arañas, mi única esperanza era seguir la luz del sol, y buscar un lugar más iluminado, con mas posibilidad para esconderme. En una de esas, una de estas grandes arañas, de un tamaño aproximado de medio metro, cayó en mi cabeza. Se afinco fuertemente con sus patas verdes y me hizo una profunda herida en el pómulo derecho, intente quitarla rápidamente con mis manos, pero su cuerpo estaba cubierto de una sustancia bastante asquerosa y resbalosa.

Desesperadamente saque mi navaja y la clave en su cuerpo para poder retirarla de mi cabeza, la logra sostener entre mis manos, mientras veía frente a frente a esos grandes ojos que solo deseaban inmovilizarme y llevarme con su reina, junto con un par de colmillos bastante afilados. Seguí apuñalándola, todo esto sin dejar de correr, pues sus compañeras me tenían muy bien rastreado, su sangre era verde, bastante espesa en realidad. La apuñale tan desesperadamente que no pude darme cuenta cuando fue el momento exacto en el que dicho animal murió, solo pude percatarme que sus patas dejaron de moverse y se contrajeron significativamente. Ahora la gran araña no era más que un valor de carne y sangre verde inanimada.

Mucho asco sentí, una mezcla, asco y miedo, con adrenalina, cansancio y mucha impresión. Deseche el cadáver de la maldita araña pero conserve sus colmillos. Recordé en ese momento la colección de insectos que solía tener mi abuelo en su casa, eran todos muy coloridos, y a pesar de no tener ningún arácnido, una vez le pregunte si las arañas también podían volar, y riéndose me respondió que de ser así, posiblemente nosotros los humanos ya no existiéramos en la tierra, hubiésemos preferido la muerte antes del miedo de una criatura tan infernal.

Me alegra mucho que mi abuelo nunca haya tenido la oportunidad de ver uno de estos animales, nunca supe si en realidad les tenía miedo, o solo le causaban una especie de repulsión, pero sí creo que le hubiese gustado tener un par de esos colmillos como parte de su gran colección taxonómica de los animales del bosque. Seguí corriendo, y a mis pies observe un gran nido, esta vez de arañas bastante pequeñas, de las que solía ver en mi casa, de las que casi todo el mundo está acostumbrado a ver.

Muy rápidamente se esforzaron por rodearme, estaban furiosas, al parecer todas ellas estaban en plena comunicación y sabían quién era yo, y lo que acababa de hacerle a una de sus hermanas mayores. La gran araña de dimensiones colosales que vi al principio, nunca me persiguió, por lo que puedo asumir que se trataba de una líder de alto rango, quien envió a sus guerreras a conseguirles el almuerzo del día, lo que no sabían es que este almuerzo era un poco mas escurridizo que aquellos pequeños roedores que suelen comer.

No solo ha enviado a sus mas fuerte guerreros, los cuales me persiguieron por largo tiempo, sino que los individuos más débiles estaban acá, pretendiendo retenerme y hacerme daño. Sin compasión alguna las pisoteaba a cada una de ellas. Una vez mi padre me dijo que no era buena idea matar a una araña, ya que su existencia era bastante importante en el ecosistema del planeta, y de no ser por su ayuda, todos los insectos crecerían y se reproducirían tan rápido, que impedirían a toda costa la vida del humano en la tierra, debíamos agradecerles por controlar el crecimiento de estas poblaciones.

No era inteligente seguir perdiendo el tiempo matando a esas pequeñas arañas, aunque en mi interior tenia la fuerte creencia que algún día se iban a convertir en las grandes arañas que me atacaron. Seguí corriendo, no era difícil imaginar que las otras aun seguían persiguiéndome. Me encontré con un rio, no estaba seguro si era el mismo rio que me había traído hasta acá, quizá sea de nuevo el motivo de mi salvación, esta vez no de un pulpo de cristal, sino de una gigantes arañas verdes que me querían devorar

Tome nuevamente un poco de agua, respire, me calme y descanse un rato mientras caminaba lentamente por la orilla del rio. De repente veo una gran “X” construida con tela roja, me pareció bastante extraña así que corrí para examinarla de cerca. Para mi sorpresa, estaba construida con prendas humanas, al parecer no era la primera personas en haber pisado este territorio. Esa noticia mi lleno de gran alegría, ya que era muy posible que varias de esas personas aun estuvieran por aquí dispuestas a ayudarse mutuamente para salir de este bosque. En ese momento tenía mis esperanzas renovadas, había una salida posible, y es probable que esta vez no sea una solución solitaria, sino acompañado de alguien que conozca más este lugar. Ahora solo tengo que encontrarlos.

Gracias por leer.


English Version:

The queen’s fury

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As I continued to run I entered a much more creepy forest. The trees were covered with a large amount of spider’s web. Sunlight could hardly pass through because of the density of these webs, the trees had turned gray, and seemed to harbor only these giant creatures. Behind me, there were hundreds of insects, only I wasn’t sure if they were still there for their procession, or for chasing me. The truth is that several of these giant spiders, if they were following my footsteps. They had an incredible ability to jump over trees, so they could take advantage of me and intimidate me even more.

I was absolutely tired of running, I needed to stop for a moment, but that simple decision would represent my death in a few seconds. I kept running, much more tired, but I never stopped. I tried at all costs to get out of this strange spider-mined forest, my only hope was to follow the sunlight, and look for a brighter place, with a better chance to hide. In one of those, one of these big spiders, about half a meter in size, fell on my head. I tried to remove it quickly with my hands, but its body was covered with a rather disgusting and slippery substance.

I desperately took out my razor and the key in its body so that I could remove it from my head, it manages to hold it in my hands, while I saw in front of those big eyes that only wanted to immobilize me and take me with their queen, along with a couple of fairly sharp fangs. I continued stabbing her, all this without stopping running, because her companions had me very well tracked, her blood was green, actually quite thick. I stabbed her so desperately that I couldn’t realize when it was the exact moment the animal died, I could only notice that her legs stopped moving and contracted significantly. Now the great spider was nothing more than a value of inanimate green flesh and blood.

I felt a lot of disgust, a mixture, disgust and fear, with adrenaline, tiredness and a lot of impression. Discard the corpse of the damned spider but keep your fangs. I remembered at that moment the collection of insects that my grandfather used to have in his house, they were all very colorful, and in spite of not having any arachnid, once I asked him if the spiders could also fly, and laughing he answered me that if it were so, possibly we humans would no longer exist on earth, we would have preferred death before the fear of such an infernal creature.

I am very glad that my grandfather never had the opportunity to see one of these animals, I never knew if he was really afraid of them, or if they only caused a kind of repulsion, but I think he would have liked to have a pair of those tusks as part of his great taxonomic collection of forest animals. I kept on running, and at my feet I saw a big nest, this time of rather small spiders, of the kind I used to see in my house, of which almost everyone is used to seeing.

Very quickly they tried to surround me, they were furious, apparently all of them were in full communication and knew who I was, and what I had just done to one of their older sisters. The large spider of colossal dimensions that I saw at first never chased me, so I can assume that it was a high-ranking leader, who sent her warriors to get them the lunch of the day, what they did not know is that this lunch was a little more elusive than those small rodents that usually eat.

Not only have you sent your strongest warriors, who persecuted me for a long time, but the weakest individuals were here, pretending to hold me and harm me. Without any compassion I trampled on each one of them. Once my father told me that it was not a good idea to kill a spider, since its existence was quite important in the planet’s ecosystem, and if it weren’t for their help, all the insects would grow and reproduce so quickly, that they would prevent at all costs the life of humans on earth, we should thank them for controlling the growth of these populations.

It was not intelligent to continue wasting time killing those little spiders, although inside I had a strong belief that one day they would become the big spiders that attacked me. I kept running, it wasn’t hard to imagine that the others were still chasing me. I came across a river, I wasn’t sure if it was the same river that had brought me here, maybe it is again the reason for my salvation, this time not of a crystal octopus, but of a giant green spiders that wanted to devour me.

Drink some water again, breathe, calm down and rest for a while as I walked slowly along the riverbank. Suddenly I see a big "X" made of red cloth, it seemed rather strange to me, so I ran to examine it closely. To my surprise, it was built with human clothing, apparently I was not the first person to have set foot in this territory. That news filled me with great joy, since it was very possible that several of those people were still here willing to help each other to get out of this forest. At that time I had my hopes renewed, there was a possible way out, and it is likely that this time it will not be a solitary solution, but accompanied by someone who knows more about this place. Now I just have to find them.

Thank you for reading.


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