Cuento Corto | Los trenes abandonados | [ESP/ENG] | Abandoned trains

Los trenes abandonados

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En una de estas ciudades, que todos conocemos así sea por una mínima referencia, caracterizadas por estar altamente poblabas y con una gran cantidad que adornan el horizonte o incluso dificultan observar cuando el sol se esconde por las tardes. En este tipo de lugares, donde el tiempo transcurre pero las rutinas se mantienen, repitiéndose una y otra vez en el agitado ritmo de la ciudad, sin contemplación, sin detenerse y sin alejarse de la rigidez de sus leyes. Sin embargo, había pocas excepciones a la regla, ser millonario, despreocupado, o loco; pudiendo así escapar de las numerosas obligaciones que implicaba vivir y mantenerse allí de forma adecuada.

Uno de los herederos más excéntricos de un difunto ingeniero fundador de una empresa de componentes computaciones, se había mudado a esta ciudad, la que fue hogar de su bisabuelo por varias décadas. Siempre disfruto escuchar las historias de su abuelo con respecto a los grandes meritos que merecía su bisabuelo, al parecer no solo era un ingeniero bastante capaz, sino que había sido capaz de amasar una fortuna tal que le permitía llevar a cabo cada uno de sus proyectos. En realidad parte de esa gran fortuna es la que tiene él en su cuenta bancaria, luego de ciertas inversiones de su abuelo y de su padre. Ahora era su turno de tomar las riendas del negocio.

También examino de niño algunos planos de esa ciudad que había dibujado su propio bisabuelo. Se dio cuenta que su abuelo tampoco tuvo una vida fácil, se enfrento a grandes problemas políticos, legales e incluso morales a lo largo de su vida. Sin embargo solo uno de ellos, fue lo que lo condujo a mudarse a Europa y esperar pacientemente la llegada de su muerte. Su bisabuelo tenía la intención de construir un sistema de trenes subterráneos alterno al que ya se estaba construyendo, con la salvedad de que éste serviría para el transporte peatonal y también de materia prima y otros elementos indispensables para la economía de la ciudad.

Dicha línea de trenes se había construido parcialmente hasta que repentinamente apareció una demanda en contra de su bisabuelo acusándolo de traficar oro de contrabando por esas vías. El escándalo fue tan grande, que el rostro de su bisabuelo apareció en la mayoría de los periódicos importantes, e incluso la policía realizó varias inspecciones sorpresas en los túneles para supervisarlo. Luego de 5 años de guerra judicial, el juez dictamino la clausura del túnel, impidiendo que la obra se culminara, y alegando que este tipo de obras públicas a gran escala, deben pasar primero por la aprobación del gobierno local.

Esto no solo significo una dura derrota para su bisabuelo, sino que también mancho su reputación de forma irremediable. 20 años después, su nieto descubrió que todo había sido un macabro montaje, muy bien pensado, y ejecutado por las personas de confianza que pertenecía a la empresa de competencia del negocio familiar. Mientras tanto Daniel, vivía tranquilo en la misma ciudad donde su antepasado sufrió tanto, estaba cómodo económicamente y disfrutaba de su herencia de forma inteligente, no sin antes poner en marcha su nuevo proyecto, uno que pretendía reivindicar la memoria de su bisabuelo y demostrar que sus acciones no estuvieron en vano.

Los tunes, fueron cerrados hace varias décadas, pero nunca se ordenó destruir las estructuras internas, ni sacar los trenes. Daniel tenía muy bien guardados cada uno de los planes de esa construcción, y considero por muchos meses en darle una utilidad más allá de ser el elemento principal de una leyenda urbana local. Era el momento de poner a funcionar la máquina de sus sueños, una gran computadora con un poder de cálculo nunca antes visto, capaz de resolver importantes problemas para la humanidad, haciendo uso de la inteligencia artificial.

El plan era bastante sencillo, pero muy complejo para aplicar. Según las regulaciones legales, estaba prohibido realizar pruebas computacionales de alto impacto energético sin antes notificarlo a la gobernación local, ya que como ellos muy bien lo sabían, algunas de estas maquinas necesitan tanta potencia, que logran crear nodos en el sistema eléctrico y debilitan algunas zonas aledañas, generando inestabilidad en el voltaje de los edificios que se encuentren cerca. Sin embargo, al hacer esto, estaría exponiendo su proyecto a la luz pública, lo cual quería evitar a como diera lugar, para no tener que cometer los mismo errores que cometió su bisabuelo al ser destruido por una competencia que sabía exactamente cuál era su estrategia.

Los tres se usarían como transportes de baterías, las cuales se cargarían en los sistemas eléctricos de más de 6826 edificios. Luego de la modernización de la ciudad, la vieja línea subterránea quedo inmersa en un gran laberinto de sótanos de edificios, no fue profanada, pero si rodeada por éstos. Utilizando un gran equipo de expertos en ingeniería eléctrica, lograron extraer corriente de las paredes de los sótanos de estos edificios, y transportar estas baterías al laboratorio que estaba por nacer en las profundidades de la ciudad. Algunos de los habitantes notaban que en ciertos momentos del diablas paredes de los sótanos parecían temblar, y en el piso se sentían algunas vibraciones, aun así, nadie ninguna puso una denuncia formal, pero tampoco nadie imagino que ese pequeño estruendo se debía al paso de unos antiguos trenes entre las paredes de los sótanos de distintos edificios.

Con gran esfuerzo y dedicación, Daniel logro obtener las condiciones adecuadas para anhelado laboratorio de investigación, y lo mejor de todo, es que para ello utilizó la construcción favorita de su bisabuelo, aquella que sus ojos nunca lograron ver terminadas, pero que hoy gracias a su descendiente, estaba siendo útil. Daniel muy poco pensaba acerca de las implicaciones de lo que estaba haciendo, se dedicaba a vivir el presente, sin presentir lo que estaba a punto de sucederle…

Gracias por leer.


English Version:

Abandoned trains

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In one of these cities, which we all know by a minimum reference, characterized by being highly populated and with a large number that adorn the horizon or even make it difficult to observe when the sun goes down in the evenings. In this type of places, where time goes by but routines are maintained, repeating themselves again and again in the hectic rhythm of the city, without contemplation, without stopping and without moving away from the rigidity of its laws. However, there were few exceptions to the rule, being a millionaire, carefree, or insane; thus being able to escape the many obligations of living and keeping there properly.

One of the most eccentric heirs of a deceased engineer, founder of a computer components company, had moved to this city, which was home to his great-grandfather for several decades. I always enjoy listening to his grandfather’s stories about the great merits his great-grandfather deserved, apparently not only was he a quite capable engineer, but he had been able to amass a fortune that allowed him to carry out each of his projects. In fact, part of that great fortune is the one he has in his bank account, after certain investments by his grandfather and his father. Now it was his turn to take over the business.

As a child, he also examined some maps of that city that his own great-grandfather had drawn. He realized that his grandfather did not have an easy life either, he faced great political, legal and even moral problems throughout his life. Only one of them, however, led him to move to Europe and wait patiently for his death. His great-grandfather intended to build an alternative subway system to the one already under construction, except that it would be used for pedestrian transport and also for the transport of raw materials and other elements indispensable to the city’s economy.

That train line had been partially built until a lawsuit suddenly appeared against his great-grandfather, accusing him of smuggling gold along those tracks. The scandal was so great that his great-grandfather’s face appeared in most major newspapers, and even the police conducted several surprise inspections of the tunnels to monitor him. After 5 years of judicial war, the judge ordered the closure of the tunnel, preventing the work from being completed, and alleging that this type of large-scale public works must first go through the approval of the local government.

This not only meant a heavy defeat for his great-grandfather, but also irremediably tarnished his reputation. 20 years later, his grandson discovered that everything had been a macabre assembly, very well thought out, and executed by the people of confidence that belonged to the company of competition of the family business. Meanwhile Daniel lived quietly in the same city where his ancestor suffered so much, was financially comfortable and enjoyed his inheritance intelligently, but not before launching his new project, one that sought to vindicate the memory of his great-grandfather and demonstrate that his actions were not in vain.

The tunes were closed several decades ago, but they were never ordered to destroy the internal structures, nor to remove the trains. Daniel had very well guarded each of the plans of that construction, and I consider for many months in giving it a utility beyond being the main element of a local urban legend. It was the moment to put to work the machine of his dreams, a great computer with a power of calculation never seen before, capable of solving important problems for humanity, making use of artificial intelligence.

The plan was quite simple, but very complex to implement. According to legal regulations, it was forbidden to carry out high energy impact computer tests without first notifying the local government, since as they well knew, some of these machines need so much power that they create nodes in the electrical system and weaken some surrounding areas, generating instability in the voltage of nearby buildings. However, by doing so, he would be exposing his project to public light, which he wanted to avoid, as it might, so as not to have to make the same mistakes that his great-grandfather made when he was destroyed by a competitor who knew exactly what his strategy was.

All three would be used as battery transports, which would be charged in the electrical systems of more than 6826 buildings. After the modernization of the city, the old underground line was immersed in a great labyrinth of basements of buildings, not profaned, but surrounded by them. Using a large team of electrical engineering experts, they managed to extract current from the basement walls of these buildings, and transport these batteries to the laboratory that was about to be born in the depths of the city. Some of the inhabitants noticed that at certain moments of the devil’s basement walls seemed to tremble, and some vibrations were felt on the floor, yet no one made a formal complaint, but no one imagined that this small noise was due to the passage of old trains between the basement walls of different buildings.

With great effort and dedication, Daniel managed to obtain the right conditions for the longed for research laboratory, and the best of all, is that for this he used the favorite construction of his great-grandfather, the one that his eyes never managed to see finished, but today thanks to his descendant, was being useful. Daniel thought very little about the implications of what he was doing, he dedicated himself to living in the present, without sensing what was about to happen to him…

Thank you for reading.


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