Cuento Corto | Paseo inoportuno | [ESP/ENG] | Inopportune walk

Paseo inoportuno

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Rápido llego la tarde ese día, Frederick estaba realmente cansado por todo lo que había tenido que caminar en busca del que sería su nuevo hogar. Recibió las llaves de su nueva habitación, se la facilitó el jefe de la familia y le pidió encarecidamente que no la fuera a perder, pues tenía muy pocas copias de esa llave, y la puerta que tenía su habitación era algo vieja y complicada. Al entrar en su habitación se sintió instantáneamente cómodo, tenía la cantidad de luz apropiada a sus gustos, era cálida y lo suficientemente espaciosa como para poder acomodar las pocas cosas que se había traído de su antigua mansión y sentirse un poco más en casa. El recuerdo de su padre, sabiendo que en ese momento estaba encerrado en la cárcel, era fugaz pero persistente. Por algunos lapsos solía pensar en su madre y hermanos, con un tono nostálgico y melancólico por los tiempos en los que todos fueron felices y estaban unidos. Para distraerse comenzó a contar las monedas de oro que disponía.

Aun tenía dinero suficiente para mantenerse unos cuantos meses, sin necesidad de hacer trabajo alguno, solo descansar y, dependiendo del clima, poder disfrutar de la hermosa vista de la granja que tenía a través de su ventana. Pero no. Simplemente no podía quedarse de brazos cruzados, percibiendo cómo el tiempo fluía ante sus ojos. Frederick siempre había sido una persona que tuvo todo lo que quería, no había preocupación adicional a las clases de arte que le proporcionaban los colegas de su padre, jamás había trabajado ni contemplado el hecho de vivir solo y mantenerse por su propia cuenta. Muy bien sabía lo que tenía que hacer, trabajar, aprender un oficio y poder mantenerse ocupado, distraído y generando el dinero suficiente que le permitiría comer y pagar su habitación.

Quería olvidarse por completo de su reservorio de monedas de oro. Esa pequeña bolsa que tenía en su bolso actuaria como una reserva especial en caso de emergencia. El primer problema que encontró imaginando cómo sería su nueva vida de joven independiente, fue darse cuenta de que no sabía hacer nada más que pintar, esculpir y tallar. Considero seriamente en producir sus obras en masa para luego venderlas a buen precio a los habitantes adyacentes, a pesar de no ser un plan extremadamente rentable, lo podría ayudar en sus objetivos. Luego se dio cuenta que si seguía el camino del arte, tarde o temprano alguien lo iba a relacionar con el famoso y polémico Fred Clay, y todo lo que hubiese hecho hasta los momentos para comenzar una nueva vida alejado de su pasado, sería inútil.

Si de verdad pensaba en dejar todo atrás, tenía que también despedirse de su relación con las artes, y comportarse como un hombre nuevo. En contra del cansancio que tenia, sus pensamientos le impidieron conciliar el sueño rápidamente, lo único que había hecho por una hora fue dar vuelta tras vuelta en su cama, elucidando planes prometedores para su nuevo posible trabajo. Decidió levantarse y dar un paseo por la casa, dudo un poco de hacerlo, pues ya no era un niño asustado por la lluvia que se despierta y da un paseo por su mansión para encontrar a sus padres, de todas formas lo hizo. Bajo por las escaleras, tratando de hacer el menor ruido posible, se coloco uno de sus abrigos y salió al terreno principal. La noche era bastante fría, se había formado una espesa neblina en el medio, tan densa que impedía ver mas allá de unos pocos metros de distancia. Frederick muy poco conocía el terreno, y en ese momento prácticamente estaba caminando a ciegas.

Paso unos cuantos minutos caminando en círculos, pues la granja era realmente amplia, hasta que escucho unos sonidos bastante extraños. Eran golpes periódicos que acompañaban el sonar de los grillos, a diferencia de que no parecían ser producido por ningún animal. La curiosidad lo llevo a seguir el sonido a través de la densa niebla, camino unos cuantos metros hasta que pudo divisar, difusamente, la silueta de un gran árbol. Era ese el mismo árbol del que le había hablado el jefe de la familia. Le pareció muy extraño todo lo que estaba escuchando, así que acelero su paso y se fue acercando cada vez más. Repentinamente se encontró con el jefe de la familia empuñando una gran hacha de leñador, éste no logró verlo porque Frederick rápidamente se escondió detrás de un árbol más pequeño.

El señor estaba realmente enfurecido, no paraba de darle al árbol con el hacha, sin obtener resultados aparentes. Frederick se quedó observando la escena, la cual era bastante extraña, no solo por la hora a la que se estaba dedicando a maltratar al gran árbol, sino por la historia de trasfondo que tenía el mismo con sus antepasados. Creyó que todo el incidente con el famoso árbol había quedado en pasado, como un componente más de unas de las leyendas de la localidad, pero al parecer no era así. De repente vio como sacó un recipiente de vidrio y lo acerco a una de las mascas que le había hecho al árbol con el hacha, espero unos segundos, hasta que el envase se lleno casi por completo de un liquido rojo oscuro y viscoso, fácilmente confundible con la sangre. Luego lo tapó y lo guardo con mucho cuidado en uno de sus bolsillos. Frederick sabía que no debía seguir en ese lugar, por lo que se apresuro a volver a su habitación.

Gracias por leer.


English Version:

Inopportune walk

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Soon after that day, Frederick was really tired from all the walking he had done in search of his new home. He received the keys to his new room from the head of the family and asked him very strongly not to lose it, as he had very few copies of that key, and the door to his room was somewhat old and complicated. As he entered his room he felt instantly comfortable, it had the right amount of light for his tastes, it was warm and spacious enough to accommodate the few things he had brought from his old mansion and to make him feel a little more at home. The memory of his father, knowing that he was locked up in prison at the time, was fleeting but persistent. For some time he used to think about his mother and brothers, with a nostalgic and melancholic tone for the times when everyone was happy and united. To distract himself, he began to count the gold coins he had available.

He still had enough money to support himself for a few months, without having to do any work, just rest and, depending on the weather, be able to enjoy the beautiful view of the farmhouse he had through his window. But he did not. He simply could not stand by and watch the time flow before his eyes. Frederick had always been a person who had everything he wanted, there was no additional concern to the art classes provided by his father’s colleagues, he had never worked or contemplated living alone and supporting himself. He knew very well what he had to do, work, learn a trade and be able to keep busy, distracted and generating enough money to eat and pay for his room.

He wanted to completely forget about his gold coin reservoir. That little bag she had in her purse would act as a special reserve in case of emergency. The first problem he found imagining what his new life as an independent young man would be like, was realizing that he could do nothing but paint, sculpt and carve. He seriously considered producing his works en masse and then selling them at a good price to the adjacent inhabitants, even though it was not an extremely profitable plan, it could help him in his goals. Then he realized that if he followed the path of art, sooner or later someone would link him to the famous and controversial Fred Clay, and everything he had done up to now to start a new life away from his past would be useless.

If he really thought about leaving everything behind, he also had to say goodbye to his relationship with the arts, and behave like a new man. Contrary to the tiredness he was experiencing, his thoughts prevented him from falling asleep quickly; all he had done for an hour was turn after turn in his bed, elucidating promising plans for his possible new job. He decided to get up and take a walk around the house, I doubt it a bit, because he was no longer a child afraid of the rain that wakes up and takes a walk around his mansion to find his parents, he did it anyway. He went down the stairs, trying to make as little noise as possible, put on one of his coats and went out to the main grounds. The night was quite cold, a thick fog had formed in the middle, so dense that it prevented him from seeing beyond a few feet. Frederick knew very little about the terrain, and at that moment he was practically walking blindly.

I spend a few minutes walking in circles, as the farm was really wide, until I hear some rather strange sounds. They were periodic banging that accompanied the sound of the crickets, unlike the sound that did not seem to be produced by any animal. Curiosity led him to follow the sound through the dense fog, and he walked a few yards until he could make out, diffusely, the outline of a large tree. It was the same tree that the head of the family had told him about. He found it very strange, all that he was hearing, so he accelerated his pace and came closer and closer. Suddenly he found the head of the family wielding a big woodcutter’s axe, but he couldn’t see him because Frederick quickly hid behind a smaller tree.

The man was really furious, he kept hitting the tree with the axe, with no apparent results. Frederick stayed watching the scene, which was quite strange, not only because of the time he was dedicating to mistreating the great tree, but also because of the background history he had with his ancestors. He thought that the whole incident with the famous tree was in the past, as a component of one of the local legends, but apparently it was not. Suddenly he saw how he took out a glass container and brought it close to one of the masks he had made on the tree with the axe, waiting a few seconds, until the container was almost completely filled with a dark red, viscous liquid, easily confused with blood. Then he covered it up and I carefully put it in one of his pockets. Frederick knew he shouldn’t stay there any longer, so he hurried back to his room.

Thank you for reading.


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