Cuento Corto | Patrón de muerte | [ESP/ENG] | Pattern of death

Patrón de muerte

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Otros intentos fallidos fueron realizados por las fuerzas de inteligencia de Speculum, todos sin ningún resultado alentador, al contrario, hacían que el número de víctimas totales de la bestia fuese creciendo y creciendo cada vez más. Confirmaron finalmente que la bestia podía entrar al templo en la medida de que matara personas. Ya con el número de víctimas que tenía en su expediente, podía extender sus tentáculos casi hasta el extremo de las entradas alfa y beta, haciendo que todo el jardín del templo central fuera un lugar terriblemente peligroso para todos los miembros de la comunidad.

Evidentemente la entrada al jardín del castillo estaba terminantemente prohibida para todos, solo se podían abrir las puertas que conducían a él cuando se iba a realizar una nueva operación de aniquilación. Las plantas alrededor del laberinto se fueron secando cada vez más, aquellos brillantes colores que adornaban los amanecer llenos de luz, poco a poco se fueron perdiendo, las hojas verdes se tornaron marrones, y cada una de las fuentes que emitían ese sonido armónico del agua al caer se fueron secando, dejando un rastro de agua sucia en cada uno de sus estanques. Todo esto fue causado por la falta de mantenimiento al laberinto, no había nadie que se atreviese a entrar a un lugar con una bestia suelta capaz de estrangular a una persona en tan solo minutos, el jardín fue abandonado, y con él toda la belleza que podía florecer en su interior.

Ver por la ventana significaba observar el panorama gris que exhibía un lugar que antes estaba lleno de vida, bellaca, y resplandor. Muchos de los miembros solían decir que la criatura tenia la habilidad de absorber vida, ya que si bien el jardín no había tenido el mantenimiento necesario, la decadencia que había mostrado en los último días había sido sencillamente abrupta, demasiado rapado para lo que se vería en condiciones normales, si es que el laberinto interdimencional puede considerarse medianamente normal.

Los lideres pasaban sus noches diseñando nuevos planes de ataque contra la bestia, sabían muy bien que el fin del templo llegaría cuando uno de esos tentáculos lograra tocar su suelo, no podían seguir planeando ataques y regalándole cuerpos a la bestia para que siguiera entrando por el portal del laberinto, tenían que eliminar este problema desde la raíz, sin contemplación alguna y sin permitir que una vida más fuera tomada en el laberinto. Ingeniosamente, decidieron hacer que los siete infiltrados entraran como agentes de apoyo logístico al castillo, era perfecto para disimular su entrada, nadie podría sospechar tan siquiera un poco de estas personas, quienes estaban ingresando al templo central por una razón más que justificada.

Pasaron varios días sin ningún otro ataque, seguían planeando una estrategia exitosa y que no llamara mucho la atención sobre el castillo. Uno de los infiltrados le pidió a Jonas volver a revisar a fondo todo el historial de ataque a la bestia, tenía que haber en alguno de ellos algún rastro de debilidad de esta espantosa criatura. Ahora el mayor trabajo no venia dado por la fuera, el numero de agentes, ni mucho menos por el voltaje de las armas a utilizar, el mayor trabajo ahora estaba enfocado en pensar, en el conocimiento y la experiencia, que junto a la inteligencia de los miembros debían encontrar una forma de exterminar a la bestia.

– “Revisaré nuevamente las fotos de las heridas de los agentes fallecidos y de los que lograron escapar. En la carpeta de la derecha tienen el numero de víctimas totales, en la de la izquierda están las armas utilizadas en cada uno de esos ataques, la hora y datos adicionales de los agentes”, dijo Jonas mientras se diría a Lin, Frederick y algunos otros agentes infiltrados.

Uno de los agentes infiltrados sugirió la utilización de armas biológicas, alguna especie de virus que pudiera debilitar a la bestia de algún modo. El único inconveniente con esta técnica es que era necesaria una muestra del tentáculo, lo cual significaba poner en riesgo la vida de algún otro agente. No se podía permitir ninguna otra muerte. Continuaron con la búsqueda por unas largas horas, hacían pequeños descansos para tomar café, té o agua, y salían a caminar, pero volvían rápidamente al ver por los grandes ventanales del castillo, la sombra imponente de los tentáculos saliendo del laberinto. La solución a este problema no podía esperar más.

Se acercaba el amanecer, cuando Jonas decidió dar un pequeño paseo de descanso por los corredores del castillo, trataba de hacerlo lo más silenciosos posible, aun estaban durmiendo los demás miembros, y el castillo se encontraba totalmente en silencio. Cada una de las pisadas de Jonas sobre el fino mármol del castillo, retumbaba firmemente en las esquinas del castillo, así que camino más lento, pausando sus pensamientos y enfocándose en los detalles.

Volvió apresuradamente a la habitación donde había estado reunido con los otros líderes y los agentes, pidió que revisaran de nuevo el número de víctimas, el momento en el que habían muerto y la ubicación de cada una de ellas. No quiso decir mucho, no tenía ninguna teoría bien fundamentada, pero sabía que en esos numero s habían más que cifras de desgracia, había un patrón que no habían tomado en cuenta, y que podía ser la clave para acabar con la infernal criatura. Al ver de nuevo las cifras, las pupilas de Jonas se dilataron un poco, mostro un rostro de sorpresa, dejo los papeles a un lado y se quedo viendo a sus compañeros.

Gracias por leer.


English Version:

Pattern of death

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Other failed attempts were made by Speculum’s intelligence forces, all without any encouraging results, on the contrary, they made the total number of victims of the beast grow and grow more and more. They finally confirmed that the beast could enter the temple as long as it killed people. Already with the number of victims on his record, he could extend his tentacles almost to the end of the alpha and beta entries, making the entire central temple garden a terribly dangerous place for all members of the community.

Obviously the entrance to the castle garden was strictly forbidden for everyone, only the doors leading to it could be opened when a new annihilation operation was to be carried out. The plants around the labyrinth were drying more and more, those bright colors that adorned the dawn full of light, little by little they were losing, the green leaves turned brown, and each one of the sources that emitted that harmonic sound of the water when falling were drying, leaving a trail of dirty water in each one of their ponds. All this was caused by the lack of maintenance to the labyrinth, there was no one who dared to enter a place with a loose beast capable of strangling a person in just minutes, the garden was abandoned, and with it all the beauty that could flourish inside.

To see through the window meant to observe the gray panorama that exhibited a place that was once full of life, bellaca, and glow. Many of the members used to say that the creature had the ability to absorb life, for while the garden had not had the necessary maintenance, the decay it had shown in the last few days had simply been abrupt, too shaven for what would be seen under normal conditions, if the interdimentional labyrinth can be considered moderately normal.

The leaders spent their nights designing new plans of attack against the beast, they knew very well that the end of the temple would come when one of those tentacles managed to touch its ground, they could not continue planning attacks and giving bodies to the beast to continue entering through the portal of the labyrinth, they had to eliminate this problem from the root, without any contemplation and without allowing another life to be taken in the labyrinth. Ingeniously, they decided to make the seven infiltrators enter as logistical support agents to the castle, it was perfect to conceal their entry, nobody could suspect even a little of these people, who were entering the central temple for a reason more than justified.

Several days passed without any further attack, they were still planning a successful strategy that would not draw much attention to the castle. One of the infiltrators asked Jonas to thoroughly review the entire history of the attack on the beast, there had to be in one of them some trace of weakness of this frightful creature. Now the greatest work was not given by the outside, the number of agents, much less by the voltage of the weapons to be used, the greatest work was now focused on thinking, knowledge and experience, that along with the intelligence of the members should find a way to exterminate the beast.

– "I will look again at the photos of the wounds of the dead agents and of those who managed to escape. In the folder on the right they have the total number of victims, in the one on the left are the weapons used in each of those attacks, the time and additional data of the agents", said Jonas while telling Lin, Frederick and some other infiltrated agents.

One of the infiltrated agents suggested the use of biological weapons, some kind of virus that could weaken the beast in some way. The only drawback with this technique was that a sample of the tentacle was needed, which meant putting the life of some other agent at risk. No other death could be allowed. They continued the search for a few long hours, took short breaks for coffee, tea or water, and went for a walk, but quickly returned to see through the large windows of the castle, the imposing shadow of the tentacles coming out of the labyrinth. The solution to this problem could not wait any longer.

The dawn was approaching, when Jonas decided to take a small walk to rest in the corridors of the castle, tried to make it as quiet as possible, the other members were still sleeping, and the castle was completely silent. Each of Jonas’ footsteps on the fine marble of the castle resounded firmly in the corners of the castle, so he walked slower, pausing his thoughts and focusing on the details.

He hurriedly returned to the room where he had been meeting with the other leaders and agents, asking them to recheck the number of victims, the time they had died, and the location of each of them. He didn’t mean much, he had no well-founded theory, but he knew that in those numbers there were more than numbers of misfortune, there was a pattern that had not been taken into account, and that could be the key to ending the infernal creature. When he saw the figures again, Jonas’s pupils dilated a little, he showed a face of surprise, left the papers aside and stayed looking at his companions.

Thank you for reading.


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